Octubre 25, 2011
Querido amigo de Unity,
Recientemente tuve la alegre experiencia de participar en un servicio dominical en Unity on the Bay sin la responsabilidad de hablar desde la plataforma. Intencionalmente vine al culto con mi familia espiritual.
Mientras mamá y yo caminábamos desde el estacionamiento hacia “The Source”, la librería, me sobrecogió la belleza de nuestro campus: un cielo de tranquilidad y paz en medio del intenso estilo de vida de Miami. Cuando entré al edificio, me saludaron de inmediato el personal de la librería, nuestros acomodadores y muchos de ustedes, mis amados amigos y familia en Unity. Tomamos nuestros asientos en la parte posterior del Santuario (un sitio en el que rara vez me siento).
Respiré junto al impresionante mar de diversidad y de seres humanos totalmente originales y sonreí. Nunca he conocido una comunidad espiritual tan poderosa y hermosa como Unity on the Bay.
Deborah Montoya, maestra licenciada de Unity, abrió el servicio. El increíble Ministerio Musical de Unity on the Bay lideró los cantos de la congregación. La Reverenda Elizabeth Longo abrió con una oración y nos dio una charla estelar sobre cómo renunciar a la necesidad de tener razón. El coro y la banda de la casa continuaron elevando mi espíritu y para el momento en que comencé a cantar la Canción de Paz, prorrumpía en gratitud y alabanza por todo lo que es Unity on the Bay. Fue una mañana muy impactante para mí.
Al apoyar generosamente nuestro ministerio, sé que comparte este amor por nuestra comunidad espiritual: todo lo que somos y todo lo que aún tenemos que llegar a ser para la ciudad de Miami y el mundo. Nuestro mensaje de aceptación y paz es necesario hoy en este mundo. Nuestra visión de la presencia de Dios en, cómo y a través de toda la gente y circunstancias de la vida es algo que realmente alivia el alma.
Es importante que prosperemos y nos expandamos. Tenemos lo que se necesita para cambiar la experiencia diaria de la existencia humana, del sufrimiento y la pena, a la victoria y la celebración. Dios nos ha bendecido con personas admirables y con extraordinarias oportunidades para recordar a la gente nuestra exquisita naturaleza y capacidad divina.
Aprecio profundamente su reconocimiento por nuestro trabajo y su apoyo espiritual y financiero. Sé que al dar, reciben, y los veo obteniendo un botín de salud, felicidad y éxito mientras continúan este increíble viaje hacia el despertar de la conciencia.
En unidad y amor,
Chris Jackson, Ministro Principal